“Mi nombre es Melisa Comes Carmona, tengo 27 años y soy natural de Pinar del Río, Cuba”. Estas fueron las primeras palabras que me concedió la joven, marcadas por la ternura que muchos creen que no tienen las atletas. “Desde pequeña siempre estuve vinculada al deporte y en Cuba practiqué voleibol, baloncesto y balonmano, hasta los 13 años. En la escuela también teníamos una asignatura que se llamaba educación física. El deporte ya era parte de mi vida, aunque nunca imaginé cuánto más significaría,” destacó entre risas.
A los 23 años tomó una importante decisión en su vida, y fue emigrar. Joven, y con un mar de posibilidades, decidió que su futuro estaría fuera de Pinar del Río. “Salí buscando algo mejor, Cuba vive una situación sumamente difícil. Además, mi pareja vive aquí en Estados Unidos,” compartió Melisa, quien refiere que no se separó de Cuba, pues mantiene las costumbres y cultura. “Hay muchos retos y cosas por aprender, pero también oportunidades;” finalizó este tema.
En Pinar del Río conoció el deporte y hoy está consagrada como fitness
“En la adolescencia comencé a subir de peso e iniciaron a llamarme gorda. Esto nunca me gustó y decidí entrenar solo para mantenerme delgada, para ese tiempo era el único objetivo,” comentó. En cambio, testimonia que con el paso del tiempo su parecer fue cambiando y vio el fitness como algo diferente. Esa rutina diaria se convirtió en algo indivisible a ella, ya no era cuestión de apariencia, sino que disfrutaba entrenar diariamente.
A los 24 años, la natural de Pinar del Río recibió una noticia muy importante, daría a luz a una niña y la llamaría Noah. “Me sentí muy feliz. Yo no tenía planes de ser mamá, pero en ocasiones la vida te sorprende. Siempre digo que en los planes de Dios nadie manda”, compartió.
Con la noticia, Melisa Comes pudo pensar que sus entrenamientos terminarían para siempre, pero ella lo tomó diferente. “Lo tuve claro, quería ser una mamá fitness, siempre adaptando mi entrenamiento a cada etapa. La opción nunca fue desistir, aunque admito que recibí muchos comentarios negativos”, reveló.
A pesar de tener esta mentalidad positiva bien definida, Melisa cuenta que la etapa de la maternidad ha sido una de las más difíciles para ella. “No cuento con una red de apoyo, mi familia está lejos de mí”, argumentó. Por otra parte, la pinareña compartió que ella y su esposo luchan cada día para sacar la familia adelante mientras sigue enfocada en sus entrenamientos.
“Establecí una rutina, me iba al gimnasio con mi bebé y traté de adaptarme a la nueva etapa. Cuando la niña cumplió ocho meses, mi esposa me lo cuidaba mientras iba a entrenar. Aprendí que no se necesitan condiciones ideales y que una correcta mentalidad es la clave”. Para Melisa es ideal que cada mujer pueda elegir su propio camino, sin miedo a las circunstancias. Sobre esto, compartió un mensaje de aliento a las féminas que puedan estar pasando por momentos similares.
“No tienen por qué renunciar a sus sueños, quizás el camino sea diferente, caminar más despacio, organizarse de otra manera. El mensaje es sencillo, todavía pueden seguir trabajando en sus objetivos”. Además, exhortó a los que comienzan a que no escuchen comentarios negativos. “Nunca dejen que otras personas definan la persona que debes ser”, finalizó Melisa, quien nació en un pequeño pueblo llamado Dimas, en Mantua, Pinar del Río.
Actualmente no solo entrena, sino que se convirtió en Certified Nutrition Coach & Personal Trainer, de forma certificada. Además, potencia su joven emprendimiento de elaboración del pan de masa madre y promueve de esta forma la comida saludable.




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